Los ultrasonidos son vibraciones acústicas de alta frecuencia que el oído humano no puede percibir.

En ámbito terapéutico, los ultrasonidos se obtienen artificialmente aprovechando la cualidad de algunos cristales minerales, sometidos a la acción de un campo eléctrico de corriente alternada, de dilatarse y comprimirse emitiendo vibraciones.
De esta vibración, choque y roce de las estructuras celulares e intracelulares de alta frecuencia se genera calor.

Ficha técnica equipos

¿Cuándo utilizar los ultrasonidos?

La terapia con ultrasonidos se emplea generalmente para el tratamiento de inflamaciones, reparaciones tisulares, afecciones postraumáticas, circulatorias y enfermedades de la piel, en particular:

  • Artrosis de rodilla
  • Artritis de pequeñas articulaciones
  • Calcificaciones peri-articulares
  • Cicatrices de evolución queloidea
  • Entesopatías
  • Enfermedad de Dupuytren
  • Periartritis de hombro
  • Síndrome del túnel carpiano en fase inicial
  • Espondiloartritis anquilosante (E. de Bechterew)
  • Secuelas tras operación de hemilanectomía columna vertebral
  • Síndrome del espolón calcáneo
  • Síndrome de Sinding Larsen-Johanson
  • Fracturas con retardos de consolidación
  • PEFS (celulitis)
  • Artrosis de columna vertebral
  • Bursitis
  • Cervico-braquialgia
  • Hematomas musculares
  • Epicondilitis
  • Periartritis de Caderas
  • Ciatalgia y neuritis
  • Espondiloartritis
  • Tendinitis
  • Úlceras varicosas
  • Tendinosis
  • Síndrome de Osgood-Schlatter
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